DESCUBRÍ UN PROGRAMA EN “DKISS”

DESCUBRÍ UN PROGRAMA EN “DKISS”.

“Mi vida con 300 kilos” es un reality que sigue a las participantes durante varios meses en su vida diaria con la cámara. Bajo supervisión médica.

Objetivo: perder peso para salvar la vida. Novedad que aporta: cuando el paciente habla con el terapeuta, jura y perjura no comer entrehoras y dice seguir a rajatabla las prescripciones dadas la semana anterior. Sin embargo, la cámara desmonta este argumento.

Concluimos: el humano se desconoce y tiene comportamientos que le pasan desapercibidos porque los ve nimios o intrascendentes, se puede engañar a sí mismo de tal manera que en algunos casos esta situación puede llevarle a la muerte.

DIARIO DE UN PSICOTERAPEUTA. (FICCIÓN)

DIARIO DE UN PSICOTERAPEUTA (FICCIÓN).

Cuando Beatríz llegó a consulta venía de parte del endocrino. Acudía llorando porque iba a perder lo conseguido, los kilos adelgazados o se planteaba también el divorcio.

Beatriz: cuando me enamoré de él, era un encanto. Nos queríamos mucho. Yo no tenía está montaña rusa que tengo ahora. ¿Puedo ser bipolar?

Psicoterapeuta: ¿Qué es bipolar?

Beatríz: Un día bien y otro mal, como un adolescente. Bueno, todo comenzó a ir mal al casarnos, él se pensó que yo era suya y dejamos de salir al cine, con amigos, solo quería estar conmigo en la casa y tener hijos. Era muy absorbente. Me quería para él solo. Y la pelea con mi padre y mi madre por esto. Nunca se han tragado ni él a ellos ni ellos a él. Cuando mi padre murió y enfermó él no se portó bien, no entendía que me fuese 2 días seguidos al hospital o a la residencia a cuidarle. Luego, mi padre murió y siento rabia porque no me apoyó.

Entré dentro de un programa de adelgazamiento, comencé a engordar al casarme, a mi marido le gustan rollizas, con curvas, me decía siempre. Pero al morir mi padre me ahogaba y quise adelgazar empecé un programa médico para conseguirlo y mi marido cada día mas enfadado. Sus celos pararon con mi gordura pero cada vez que estoy mas delgada me lo recrimina y me dice que será para ver al médico ese. Bueno, de hecho estoy aquí sin que él lo sepa.

He perdido 30 kilos y mis vaivenes emocionales hacen que tenga mas hambre pero es un hambre de morder a mi marido, de darle un grito, de decirle ya está bien de gilipolleces…lo peor es que le quiero pero no le gusta que esté guapa porque piensa que me voy a follar a todo el mundo, hasta llama a mi trabajo para ver con quien estoy. Ha traspasado todo lo habido y por haber y no sé que hacer si mandarle a la mierda o volver a engordar para que me deje en paz.

DIARIO DE UN PSICOTERAPEUTA (FICCIÓN). NOS PEGAMOS.

DIARIO DE UN PSICOTERAPEUTA. FICCIÓN. NOS PEGAMOS.

Acuden a consulta dos hermanas de aproximadamente 40 años, muy parecidas.

Marta: Mire nosotras nacimos en el mismo año aunque no somos gemelas, siempre fuimos a las mismas clases, mismo colegio y de pequeñas nos pegábamos. Era muy divertido. Teníamos la misma fuerza y era como ir al gym.

Virginia: Yo nunca lo vi tan divertido pero es verdad, me recuerdo pegándonos y haciendo las paces. Círculo vicioso, círculo vicioso.

Marta: Nos hemos casado en el mismo año y nuestros maridos son primos hermanos y seguimos queriéndonos mucho, vivimos en el mismo lugar. a dos calles la una de la otra, siempre fuimos mejores amigas.

Virginia: Y mejores enemigas también.

Marta: Al grano, con 16 años decíamos vamos a pegarnos y hacíamos del salón un cuadrilátero. Era un ring, mientras que papa y mama trabajaban nosotras nos pegábamos.

Psicoterapeuta: ¿Todos los días?

Virginia: No una vez a la semana.

Psicoterapeuta: ¿Y también con mas personas?

Marta: No nunca, somos muy pacíficas. O muy de te voy a decir la verdad a la cara, pero nunca llegamos a las manos con nadie.

Virginia: No somos agresivas incluso no nos pegábamos por maldad, no sé era cómo pensar que seguíamos siendo niñas y podíamos perder el control un poco.

Marta: A los 20 años, dejamos de hacerlo, nos daba vergüenza. Ya éramos mayores y con mucha fuerza. Nos costó olvidarlo pero lo conseguimos.

Virginia: Dile lo de ahora.

Marta: Bueno…que nos hemos vuelto a pegar pero con motivos y no paramos, empezamos y no paramos, llegamos a las manos.

Psicoterapeuta: ¿De forma espontánea?

Marta: Ya no quedamos para pegarnos pero cuando nos enfadamos empezamos y no podemos parar ¿qué pensarán los vecinos?

Virginia: Y nuestros maridos ya no pueden mas.

Marta: ahora es por cabezotas, por querer controlarnos y no poder, cuando lo cuento parece una tontería pero cuando se vive es muy desagradable. Me presento a unas elecciones, voy de cabeza de lista… y ella me dice que no me vota, que es apolítica. Y yo la digo “pues si no convenzo a mi propia hermana voy a perder” y la argumento y se me pone chula y empezamos y no podemos parar…

Virginia: es increíble porque lo cuentas y nadie se lo cree pero es así.

Psicoterapeuta: ¿Se tienen envidia?

Marta: ya lo hemos pensado pero ¿qué hacemos con la envidia? ¿Cómo la eliminamos?

Virginia: Yo a veces, siento una punzada cuando a ella la va bien pero tampoco sé qué hacer con eso. ¿Tiene solución? ¿Estamos de atar, verdad?

Lawrence Alma-Tadema, Impaciente, 1867. Acuarela, 19.5 x 14.5 cm. Colección particular.

DIARIO DE UN PSICOTERAPEUTA (FICCIÓN). JOVEN.

DIARIO DE UN PSICOTERAPEUTA (FICCIÓN)

JOVEN: a ver, les has dicho a mis padres que se comuniquen mas conmigo, que me pregunten por las cosas que me gustan, nunca antes quisieron saber nada de mis cómics o de mis juegos de la play… problema es que ya no me castigan sin tele. Me castigan sin las cosas que me gustan. Me hacen mas caso para hacerme daño, para mejorar su castigo.

Es horrible. ¿Así es cómo me ayudas? ¿Qué les dirás ahora?

Imagen: Ramón Alva de la Canal, El café de nadie, 1930. Óleo y collage sobre lienzo, Munal, Ciudad de México.

La nueva normalidad y la nueva normatividad ¿Qué pasa con los afectos?

“La memoria de un hombre está en sus besos”

Aleixandre.

¿Qué diferencia existe entre normalidad y normatividad? Según las definiciones “normatividad” sería un conjunto de leyes o preceptos que rigen nuestros comportamientos según una organización. Y la normalidad, lo que es común, frecuente o natural en una sociedad según un criterio. Por lo que se deduce que la normatividad trae acompañada una normalidad. Concretamente, cada fase del proceso de desescalada nos dirige hacia la “nueva normalidad” término al cual todavía no nos hemos acostumbrado y genera rechazo.

Ayer me decía un vecino: “Si es nuevo, no puede ser normal es un sinsentido, la novedad está fuera de lo normal” “Pero sería nuevo con respecto a hace 4 meses ¿no?” “Sí es verdad, pero yo quiero volver a mi vieja normalidad, mi pelea con la palabra tiene que ver con esto” “Yo también lo quiero, pero tenemos que prepararnos para lo próximo”

Con esto queremos señalar que las nuevas reglas generas otros hábitos en nosotros y modifican nuestra manera de relacionarlos, nuestra comunicación y nuestros afectos.

Las líneas humanistas han preponderado en nuestros colegios para educar las emociones y también la manera de estar en el aula. Hasta ahora, la psicología le daba mucha importancia al compartir, al admitir los errores, darse una beso y un abrazo para sellar el desacuerdo. Sin embargo, estas formas educativas van a cambiar radicalmente. Debido a que ahora se va a individualizar el uso de materiales escolares, no se debe compartir con el compañero las pinturas ni los lápices y las afrentas entre alumnos tendrán que ser resueltas a través de la palabra, nunca estrechando la mano o dándose un beso. Por este motivo, nuestros afectos quedan trastocados, son educados de otra forma, el uso de la palabra con la riqueza de su entonación, de su dicción quedará en primer lugar junto con las formas no verbales de comunicarnos, la mirada, el gesto, el movimiento serán determinantes en este nuevo lenguaje que excluye el contacto físico, quizás es el momento de trascender nuestra manera de sentir de la que veníamos siendo partícipes.

Sin embargo, todos los primates estábamos programados para el tacto. Siendo en el sur de europa una población donde nos gusta tocarnos para auxiliar a nuestro discurso, incluso si le señalo una calle a un turista que la desconoce puedo acercarme tanto que llego incluso a la aproximación física e íntima. Diferenciándonos del norte del continente donde siempre se mantiene una distancia social con desconocidos y conocidos. De nuevo, nos hemos visto amparados por filosofías pedagógicas donde se pensaba que era mejor tocar que no hacerlo.

El tacto es el sentido más primitivo, el más elemental, al nacer los bebés necesitan la piel contra piel de los padres como recurso de estabilidad, de conocimiento de sí mismos. La piel humana es la piel más sensible de todos los mamíferos en 2,5 cm2 de piel humana existen 1300 células nerviosas y según la teoría evolutiva hubo un largo periodo intenso y cotidiano donde la sensibilidad de la piel se vio incrementada.

Pues ahora se tiene que subvertir este aprendizaje hasta que no haya una vacuna para la Covid-19. Se necesitan además de leyes, de normatividades, una nueva manera de pensar la implementación de la norma puesto que al ser humano le cuestan los cambios y mucho más cuando los ve fríos y ajenos a su manera de sentir y pensar. Sería un golpe de estado a nuestra psicología o identidad colectiva como sociedad. -“¿Es que usted quiere que me haga el sueco?”- me espetó el paciente.

La pregunta a resolver sería cómo hacemos el cambio de la normatividad venidera a la normalidad inédita, sabiendo que incluso en los experimentos con monos donde se hacía dos grupos y tenían que elegir entre una mama chimpancé con piel-tela pero sin biberón y una mama de alambres pero con biberón elegían a la primera. ¿Cómo el contacto físico que rebaja los niveles de cortisol relacionados con el estrés y sube los niveles de oxitocina, la hormona del amor, tiene que ser ahora puesto en un segundo lugar? ¿Cómo nos preparamos para esto?

Los jóvenes tienen estas necesidades al descubierto, están organizando “clubes de la lucha” para pegarse, que es una manera incivilizada de tocarse pero que pone de relieve la carencia de esta “nueva normalidad” sin abrazos, con menos besos. Algunos goviernos han comenzado a hacer campañas para fomentar las parejas estables evitando que los solteros sean una fuente de contagio.

Si la memoria de un hombre está es sus besos, si no recordamos por cronología de acontecimientos sino por lo bien o lo mal que lo pasamos en unas determinadas circunstancias(afectos), este nuevo periodo hace que tengamos que decidirnos por aprender a lanzar besos con la mirada, a acariciarnos con los adjetivos, a satisfacernos observando las sonrisas. Si me decido a pensar que aceptando y cambiando mi manera de expresar los afectos salvo vidas, me protejo y favorezco la salud del resto, a mis seres queridos y también a personas que no conozco porque he dejado de ser un engranaje en la cadena de transmisión. Entonces, ese sacrificio, esa mascarilla social se habrá convertido en una nueva forma de amor.

PSICOLOGÍA COMUNICACIÓN Y POLÍTICA EN DONALD TRUMP (ESPECIAL COVID-19)

La crisis del coronavirus tiene preocupados a los políticos, no solo por hacer una gestión decente sino también por la comunicación de éstos con los medios, por las nuevas corrientes de opinión que pueden apuntalar o no su liderazgo. En mayor medida se da en presidentes y países donde próximamente habrá reelecciones por ejemplo Estados Unidos y Donald Trump. Vamos analizar algunas de las comunicaciones del líder mundial:

En 2016, decía lo siguiente:

“Tengo a la gente más leal, ¿Alguna vez habéis visto algo así? Podría pararme en mitad de la Quinta Avenida y disparar a gente y no perdería votantes”

Si estas declaraciones respondiesen a una realidad, la crisis del Covid evidentemente no cambiaría el sentido del voto en EEUU. ¿Por qué somos tan leales a nuestras propias creencias o a nuestras propias ideologías?

Parte de la explicación obedecería al sesgo de auto-confirmación donde nuestra manera de razonar estaría buscando pruebas o avales para seguir pensando de una manera determinada. Es decir, que nuestra mente es conservadora en cuanto a sus maneras previas de interpretar la realidad. Trump ya sabe que una imagen no vale más que mil palabras, ya que las palabras posteriores a la fotografía permitirán al electorado formarse su propio juicio, “fue en defensa propia” “solo fue una performance, le gusta llamar la atención, pero es un buen americano…”

Por otro lado, están muriendo por la epidemia de manera estadísticamente superior: latinos, negros, hispanos entrando dentro de las poblaciones que menos votan en Estados Unidos y que por lo tanto hasta ahora no tienen capacidad de cambio sobre el inquilino de la Casa Blanca.

Si nos fijamos en las puestas en escena del presidente vemos que habitualmente va de traje azul, camisa blanca de cuello cerrado y corbata roja, clara o brillante destacándose así del resto del equipo del gabinete. Además, él y todo su equipo llevan un pin en la solapa con la archiconocida bandera de los norteamericanos. Mike Pence, de corbata menos llamativa y en tonos azules, de rostro más ovalado y tez relajada, también forma parte de las comunicaciones porque suele aparecer a la derecha del presidente, simbolizando a la ultraderecha. Habiendo sido gobernador de Indiana, vicepresidente, muy experimentado político y en contra de los derechos de los homosexuales y contrario al aborto. Por lo que cada comunicación también es un manifiesto de intenciones.

Observando el tono “in crescendo” de los mítines o de las comunicaciones, se puede averiguar qué Donald Trump habla desde la esperanza, es optimista frente a cada dato que le trae la realidad. De modo que, durante sus declaraciones en febrero, no admite que sea una pandemia, sino que hemos tenido un caso por “una persona china que vino a nuestro país”. Después manda a su vicepresidente hacer un grupo de trabajo para contener el virus y expresa que “es una circunstancia menor y que están preparados para ello” el riesgo es muy bajo y hemos tenido un éxito tremendo más allá de lo que hubiésemos pensado”. Todas las alocuciones las cierra diciendo que “son un gran país y que están haciendo grandes cosas por américa” pudiendo ser este mantra una fuente de identificación con el ciudadano corriente de Estados Unidos que se siente muy orgulloso de su bandera y de estas manifestaciones de poder y de unidad. Ya que dan un sentido de comunidad al espectador americano.

El 13 de marzo, cambia su discurso no lo niega esta vez. Si no que lo compara con una guerra y dice que el virus es agresivo, “extranjero” y el “mayor reto de la historia moderna”. Se puede ver una modificación del discurso y ha encontrado un enemigo “lo extranjero”. De manera que, de nuevo, vuelve a ser optimista, una guerra más donde hay que ser fuertes. En alocuciones posteriores, sus palabras son pedagógicas para la población tomando como fuente a las autoridades médicas. De nuevo, las declaraciones de febrero fueron altivas exponiendo que, si alguien le quiere estrechar la mano o dar un beso porque no va a hacerlo y ahora, prescribe distancia de seguridad, mascarillas…aunque la entonación no es belicista si lo es su discurso, poniendo énfasis a las palabras “combatir” “ganar” y denominándolo “Tiempo de guerra”.

Donald Trump se ha hecho muy popular también con los ataques a los medios de difusión y a los periodistas en las ruedas de prensa. El 20 de marzo con 196 muertos encima de la mesa un informador le pregunta: “¿Qué le diría al pueblo de Estados Unidos que le están viendo ahora y están asustados? “Digo que eres un pésimo periodista, que el pueblo busca respuestas y esperanzas” de tal manera que carga contra el mensajero.

No obstante, lo preponderante en el presidente es que se le entiende muy bien y no es políticamente correcto. De tal manera, que usa frases cortas, sencillas y no subordinadas buscando generalmente “los buenos y los malos” no queriendo diferenciar a que público van dirigidas sus ideas, es decir, hay muy poca variación entre las declaraciones institucionales y las de los mítines más allá de la entonación que busca aplausos en los segundos.

Es decir, sigue las recomendaciones de los expertos en comunicación política pensando en un auditorio infantil que necesita un padre salvador, empresario que se ha forjado en los medios de comunicación de su país. Parte de esto, tiene por un lado de negativo que puede generar crisis institucionales a golpe de twit pero también el ciudadano medio americano ve una característica de espontaneidad y de autenticidad. ¿Alguien piensa que los twits se los escriben al presidente?

Para finalizar les dejo unas declaraciones del Trump reflexionando sobre las ruedas de prensa donde se atreve a decir lo que los otros líderes políticos confiesan fuera de cámara a sus asesores y que aún no se si catalogarlas como expresiones que siguen una  línea de infantilismo y victimismo que según Chomsky correspondería a una estrategia de manipulación o si es tratar a la audiencia como adultos, pues deja entrever una verdad sobre lo “importante y lo accesorio” en la actualidad mediática de todos los países. A ver qué les parece este mensaje de menos de 280 caracteres:

“Qué sentido tiene hacer las conferencias de prensa de la Casa Blanca cuando los sosos medios mainstream no hacen más que formular preguntas hostiles y luego se niegan a informar de los datos con precisión. Tienen audiencias récord y los americanos reciben fake news. ¡No merece la pena el tiempo y el esfuerzo!”

DIARIO DE UN TERAPEUTA (FICCIÓN). CAMBIAR DE FAMILIA. (3/3)

Él: “Mi mujer siempre me echa en cara que quiera a mi madre pero cómo no voy a querer a mi madre si me dio la vida. Me pone en aprieto ¿¡o tu madre y tus hermanos o yo…!? y yo no puedo dejar de lado a mis hermanos, que además son socios de empresa. Mire usted, mi abuelo en la guerra durmió debajo de un puente y nosotros hemos conseguido este emporio, con mucho sacrificio, dedicación, trabajo…es verdad que mi madre nunca aceptó a mi mujer, no le entró por el rabillo del ojo…no era empresaria como lo somos ahora nosotros, pero a mí era la que más me gustaba”

Psicoterapeuta: Sobre la bebida ¿qué me tiene que decir?

Él: Bebo sin control, como mi abuelo, mi padre, mi tatarabuelo…no podemos dejar de hacerlo, es nuestra misa beber, comer y hablar de negocios, no voy a dejar de beber aunque no sea bueno para mí…ya le puede usted convencer a mi mujer que esta es mi forma de vida, que me conoció así…

Psicoterapeuta: ¿El éxito en los negocios lo tiene por consumir alcohol?

Él: Sí en parte sí…usted no lo puede entender ¿a cuántos alcohólicos ha tratado?

Psicoterapeuta: ¿Se define como alcohólico?

Él: Jamás en la vida, eso me lo llama mi mujer cuando vengo de reunirme con mi familia y no lo soy porque si quisiese lo dejaba pero no quiero…usted tiene que saber que para vender, para tratar hay que hablar y los hombres lo hacemos en el bar, en restaurantes, si no bebes no es una cosa normal, no puedes cerrar la venta, ni se te vienen las ideas. Mis hermanos también lo hacen y sus mujeres se lo respetan pero la mía no.

Psicoterapeuta: ¿y su madre?

Él: No, mi madre me dice que me parezco a mi padre, sabe que construir esto no fue fácil. y con mis hermanos me siento muy unido, nos entendemos sin hablar casi.

Psicoterapeuta: Si deja de beber piensa que ¿le echarán de la familia o de la empresa?

Él: (Ríe) Parece un chiste..jejeje ¿Le pago para hacer bromas? Pues quizás sí, es mi señal de identidad, no entiendo ¿por qué tengo que dejar de hacerlo? ¿No traigo el dinero a casa todos los meses, no van a los mejores colegios nuestras hijas, a los mejores psicólogos? entonces ¿qué mas quieren las mujeres? es que se le meten una cosa en la cabeza y erre que erre, erre que erre.

Psicoterapeuta: Era una película de Paco Martínez Soria, me recordó usted con sus gestos.

Él: Sí lo veía mi abuelo mucho, yo quise darle una vida mejor pero murió casi pobre.

Psicoterapeuta: ¿Quiere mucho a su familia?

Él: Sí no me los quito de la cabeza, todo lo que hago es por ellos.

DIARIO DE UN TERAPEUTA (FICCIÓN). BRÍGIDA. CAMBIAR DE FAMILIA. (2/3)

DIARIO DE UN PSICOTERAPEUTA 2/3 (FICCIÓN): BRÍGIDA. CAMBIAR DE FAMILIA.

Paciente: “Yo me quiero ir con mi familia, vivía sola pero mi hermana estaba debajo de mí, quiero irme con mi familia, lo de la luz del sol es una tontería, ya lo superaré en mi casa. La directora me dice que esta es ya mi casa y que todos somos su nueva familia, no quiero cambiar de familia que con la que tengo me basta y me sobra, ¿que estoy mejor atendida con médico, psicólogo, enfermeros…? pero yo no quiero estar aquí, aquí hay gente que está muy mal”

Doctor-terapeuta: “Está muy llorona usted hoy”

Paciente: “No es que llore es que yo quiero que me llame mi sobrina…”

Doctor: “¿cuándo fue la última vez que habló usted con ella?”

Paciente: “Pues ayer, si realmente ahora hablo mas con ellos que antes aunque no vienen a verme, aunque yo también podría ir a verlos…hay un vecino de habitación que me tira los tejos pero yo no tengo edad para estas cosas”

Doctor: ¿Hasta qué edad se pueden hacer esas cosas?

Paciente: “pues no sé, yo nunca tuve tiempo para eso y creo que me cuesta darme cuenta de que hay cambios en mi vida que son a mejor, pero al mismo tiempo… ese cambio me molesta, en el fondo podría estar contenta diciendo que tengo casi un novio a los 60, y estoy mejor atendida que nunca antes, pero aunque lo diga, no lo veo, siempre tengo que ponerle alguna pega”

Doctor: Seguimos el próximo lunes. ¿Me acompaña al coche? Tengo que darle la hoja de la que hablamos.

Paciente: Sí yo le abro la puerta. Pero yo ¿por qué soy así? ¿No se cansa de mí…?

Brígida me acompañó al coche sin darse cuenta que el sol de verano iluminaba su piel, estaba tan concentrada en otras cosas que había olvidado el síntoma que la condujo a mí.

MUJER DESDE LA BURBUJA. (Versión 1)

No habían pasado 3 años desde aquel solsticio donde una generación perdió la primavera de 2020. Isabel quería ser libre, tener muchas lecturas, conocer muchos países…el miedo le había aterido de tal manera los músculos por el confinamiento que había tenido que consultar a un especialista mental.

Un día soñó con vivir en una burbuja de jabón y así no tendría que lavarse nunca mas las manos. Isabel sentía la libertad respirando solitaria entre el jabón. Límpidas muros reflectantes de colorines recordándole lo higiénico de su confinamiento. Isabel en su burbuja podía volar por las calles de Madrid, de Amsterdam, Milán… quería conectar con otros jóvenes de su edad. “Los 19 era una edad muy mala” según su madre que deseaba pincharla su mágica guarida.Isabel olía siempre fairy y lejía.

Era supersticiosa y esos dos elementos eran su gloria. Cuando iba a clase, sus compañeros la miraban extrañados y la joven adolescente no permitía a nadie acercarse. “Ojalá sea ya de noche para cerrar los ojos y ver islas lejanas”. “Escribiré en un diario todas las historias desde esta húmeda geometría”. Esa noche una canción de Adel la despertó en su habitación y se preparó con la voladora burbuja. El alfeizar esperaba su tacón para ser impulsada. Aunque alguien llamó a la puerta. “Hija, ¿estás bien?… se te pasó ya la fiebre, cierra la ventana hubo tormenta”“Mama, la tierra húmeda alimenta mis ensoñaciones, mi alma necesita libertad ”. La madre entra acompañada por un doctor vestido con bata blanca.“

Doctor, míremela bien está muy asustada, piensa que vive rodeada de exhalaciones de jabón, está herida desde aquel día de truenos”“Madre, quiero volar como todas las noches… ¿escuchas a los perros que ladran o es tu voz que me enclaustra?“No digas eso, hija mía la luna rosada te aflojo las sienes y un día caerá tu cuerpo colapsado por tantas ideas malditas, te traje un médico que te pregunte”“…que me pregunte o ¿me interrogue?”“Usted me mortifica, el viento de la noche me permite navegar por las riberas de la alborada…usted sabe que casi muero durante la pandemia” Doctor: “Casi…no murió usted”. “Ahora desde aquí puedo tocar el interruptor si ser infectada, todo es mas fácil. Véngase a esta nueva forma de vida, protegida de la inmundicia divina. Cada uno tiene que construirse su espacio, sus cárceles mentales no son de barro, todos conocen las mías piensa que soy una bruja o una loca…usted madre no lo soporta, usted no puede salir de aquí de estas 8 paredes, se ha quedado retenida, no por la epidemia, ni por la recesión. Quería ser mi modelo de vida. Pero ¿qué vida me enseñó usted si solo estaba pendiente de la mía? ¿Qué no le gustaba de mi sexualidad si usted nunca tuvo marido, ni nada con lo que pudiera estar entretenida de lo que siempre llamas “maldiciones de vida”?“Miren todos mi burbuja, la más hermosa del cielo, es un escudo protector para desinfectar estas falsedades, es una especie de poesía en acción, que se creen ustedes que no tengo ojos en la frente que no veo cómo los farmacéuticos subieron un 200% los precios de las mascarillas, o los de las funerarias que hicieron de aquel momento su mayor dicha? Lo veo todo y no pude descansar durante meses, esto me lo hice a medida para que no dejase pasar cualquier información porque si no me moría, me moría de tanta verdad que recibía y este juguete lisonja me mantuvo respirando, con esperanzas, iluminándome con risas y con temas que no son serios, ni hablan de muertes…

¿Por qué tu familia siempre me hablaba pestes de los vecinos, de los tíos, de los primos? No te das cuenta mamá que yo no te puedo salvar siendo tu sombra, conozco los barrotes de mi celda, y sin embargo, tú eres más prisionera que yo y ni siquiera conoces las entrañas de tu prisión”

TABARCA. HISTORIAS DE LA CUARENTENA (4/15)

TABARCA. HISTORIAS DE LA CUARENTENA (4/15).

Hoy la televisión dejó de funcionar…la señal de Alicante se ha vuelto tenue y estamos constreñidos por la interrupción constante, las últimas horas fueron terribles en las UCIs de la ciudad y el drama era mayor puesto que el viento y la comunicación hacían que el recuento de muertes fuese continuamente entorpecido… Cuando niño, también pasaba, me arropaba agazapado bajo dos mantas y pensaba que una gran ola engulliría estas casas quedando a la deriva, a veces, pienso que ha pasado eso y que que algún animal salvaje nos ha devorado y estamos muriendo entre los efluvios internos de la bestia y que mi pensamiento es solo un paliativo que viste mi mortaja, tan próxima en estas horas de invierno. No conseguí mano que me arrope en estas duras horas, si la ciudad no nos surte de viandantes pronto quedaremos derribados por la economía, aquí no hay agricultura, ni ya somos barcos pesqueros, el turismo lo reformuló todo y ahora se esperan horas muy duras porque debemos de protegernos de ellos.Ya no hay transporte entre la isla y la tierra, hemos quedado a la intemperie olvidados por los de siempre ¿y qué hacemos si alguien enferma?


Today the television stopped working … the Alicante signal has become subdued and we are constrained by the constant interruption, the last few hours were terrible in the ICUs of the city and the drama was greater since the wind and the communication made the count of deaths was continually hampered … As a child, it also happened, I tucked myself crouched under two blankets and thought that a great wave would engulf these houses drifting, sometimes, I think that has happened and that some wild animal has devoured and we are dying among the internal effluvia of the beast and that my thought is only a palliative that dresses my shroud, so close in these winter hours. I did not get a hand to clothe me in these hard hours, if the city does not supply us with pedestrians we will soon be knocked down by the economy, there is no agriculture here, we are not fishing boats anymore, tourism has reformulated everything and now we are expecting very hard hours because we must protect ourselves from them.There is no more transport between the island and the land, we have been left out in the open forgotten by the usual ones, and what do we do if someone gets sick?