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LOS ALPES Y EL SUICIDIO, UN BOCETO DE AUTOPSIA PSICOLÓGICA.

La autopsia psicológica tiene la finalidad de establecer si la persona fallecida tenía una personalidad de tipo depresiva con pensamientos autoagresivos de muerte, y en todo caso, si había tenido pensamientos suicidas, ideas de muerte, conductas autodestructivas o intentos fallidos de suicidio. La autopsia es un estudio retrospectivo indirecto de la conducta, personalidad y estado emocional previos al fallecimiento de la persona. Evidentemente, las fuentes que tenemos son las publicaciones que se hacen en los medios de comunicación por lo que este artículo no puede ser nunca más que un boceto. No es hacer proselitismo de nuestra profesión, es poner a la psicología a funcionar a favor de las personas.

Las cajas negras, que son rojas en realidad, nos han servido para informarnos de que fue el copiloto alemán que el pasado martes estrelló de forma voluntaria el Airbus A320 de la compañía Germanwings en los Alpes franceses matando a 149 personas, padecía una fuerte depresión que le habría llevado a plantarse acabar con su vida, tal y como revelan las últimas investigaciones del caso.

Andreas Lubitz fue el causante de esta tragedia según apuntan los datos que tenemos en este momento. ¿Por qué se habla de depresión? Todos los suicidas, son depresivos. Exceptuando a militantes de una idea, véase terroristas (se llama inmolación) o algunos desahuciados(desesperación). El mecanismo de la melancolía funciona de tal forma que ellos piensan que no se están matando a sí mismo sino que están quitando la vida a los demás exclusivamente. El aparato psíquico no tiene la representación de su propia muerte. Para poder ejecutarse a sí mismo, necesita interiorizar una afrenta en sí, para matarla. Se puede ver claramente en la  reciente película de éxito “Relatos salvajes” (2014) donde el piloto comienza asesinando a todos los pasajeros del avión estrellándolo, éstos pasajeros le habían hecho daño emocional supuestamente al “homicida”.

A este gesto, se le llama suicido altruista. La vida ya no merece la pena, es un valle de lágrimas. Por lo que acabo con la vida de los demás para que no sufran. Yo he perdido un ideal o un amor y por lo tanto el mundo no merece la pena. Esta conducta se ve de forma más clara en las familias, cuando la madre o el padre, mata a los hijos y después se la quita ella misma (acción contra el otro cónyuge). “Amor por compasión” lo denominan recientemente.

¿Qué frases en el relato de Andreas Lubitz o de sus familiares nos permiten realizar estar interpretaciones restrospectivas o qué hechos?

En primer lugar, el informe médico roto en mil pedazos por baja, ya nos habla de que su ideal de ser piloto y jefe de Lufthansa de trayectos largos está despedazado.

La ruptura sentimental que tuvo recientemente con su novia también precipita un estado de ansiedad en el copiloto, pudiendo ser un agravante su futura paternidad, si se confirma éste dato por el periódico Bild.

Las frases que trae su exnovia y que nos hablan de “quería que todo el mundo conociera su nombre”, esconde la fantasía de inmortalidad, piensa que vive para atestiguar éste hecho. “haría algo que cambiaría todo el sistema”, una vez muerto nada puedes demostrar Andrea Lubitz.

“Si Andreas Lubitz  lo hizo, es porque comprendió que debido a sus problemas de salud, su gran sueño de trabajar en Lufthansa, como comandante y como copiloto de largo radio era prácticamente imposible” dijo la exnovia. Lo que corresponde a la pérdida de su trayectoria profesional, objetivo prioritario de su vida según sus vecinos y familiares.

Si seguimos con los hechos, los investigadores alemanes han encontrado en la vivienda de sus padres en la localidad de Montabaur medicación como inyecciones de Olanzapina, un antipsicótico aprobado por la FDA para el tratamiento de la esquizofrenia y Agomelatona, un medicamento antidepresivo indicado para episodios depresivos en adultos. Además en su historial clínico se muestra una baja por tendencia “suicida” hace unos años durante su formación.

Además, Andreas Lubitz había recibido tratamiento por “tendencias suicidas”, según reveló el lunes la Fiscalía de Düsseldorf. “Varios años antes de obtener su licencia, el copiloto había estado bajo tratamiento psiquiátrico durante un largo periodo de tiempo con evidentes tendencias suicidas”, aseguró el fiscal Ralf Herrenbrück a través de un comunicado.

Por lo que está claro, en este caso que a éste comportamiento corresponde un cuadro depresivo y su incapacidad de afrontar la pérdida de su trayectoria profesional, y no poseer recursos para encarar los retos conyugales.

He participado en la selección de algunos pilotos, a través de pruebas de personalidad, (MIllon,MMPI) y aunque son muy rigurosas, la forma de mejorar la formación y los controles de los pilotos, sería que el psicólogo (en supervisión continua) tuviese una mayor presencia durante el desarrollo académico y el trabajo de los pilotos. Entrevistas trimestrales, terapias de grupo, convivencia y conocimiento de cada uno, permitirían que esta desgracia no volviese a ocurrir.

Sergio García Soriano 660046657

www.psicologosergiogarcia.comrelatos salvajes

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