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Las adicciones y D.A. en la sierra

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LA MELANCOLÍA

 (Revisiones periódicas pararían esta epidemia)

Astenia primaveral, ¿por qué le debilita el cambio horario?

Fatiga, irritabilidad, alteraciones en el sueño… Incluso puede desembocar en depresión. Esta dolencia afecta al 42% de los españoles

Han regresado como cada primavera. No hablamos de las golondrinas de Bécquer, que también. Hablamos de los trastornos que acarrea la astenia primaveral. Si estos días se siente más débil, desdibujado o falto de energía, no se preocupe, usted forma parte del 42% de españoles que padecen esta afección.

Tras el invierno, nuestro cuerpo debe adaptarse a las nuevas condiciones de luz, humedad y temperatura. Un proceso que suele tardar, de media, dos o tres semanas. Con la entrada de esta estación los días empiezan a ser más largos, algo que nos incita a despertar del letargo.

El doctor Nicolás García, especialista en Medicina Interna en la Clínica Universidad de Navarra, lleva muchos años investigando esta dolencia. Antes de comenzar a explicar los enigmas que esconde, matiza: “Eso de astenia primaveral aunque esté muy extendido, tiene poco sentido; la primavera por sí misma no produce astenia”.

El experto atribuye al cambio climatológico la aparición de infecciones virales. Gérmenes respiratorios o cuadros parecidos a la gripe, con menos fiebre pero con cansancio o dolores musculares.

Por ello, define la astenia como una gripe perpetua. Y afecta tanto física como psicológicamente. Entre sus síntomas más comunes destacan un continuo estado de cansancio, indicios depresivos, irritabilidad y alteraciones del sueño. A veces, si se agrava la situación, esta enfermedad puede acarrear dificultades en el habla o pérdida repentina de la conciencia. También imposibilita concentrarse.

“No es que las personas olviden cosas, es que nunca llegan a memorizarlas. Por eso, si alguien padece un cansancio que no sabe explicar durante un tiempo razonable, en torno a dos semanas, debe ir al médico. Ya no sólo por si sufre astenia. La fatiga puede venir de la mano de otras enfermedades, algunas severas, como hipotiroidismo, diabetes o, incluso, cáncer”, explica García.

Aunque el tratamiento de la astenia depende de la causa subyacente, el objetivo principal siempre es devolver la fuerza muscular y la vitalidad perdida por nuestro organismo. Para ello se recurre a ejercicios físicos específicos para que el paciente se active y evite quedarse en la cama o en el sofá. Con este desarrollo muscular basta para afrontar positivamente el día a día.

Pero cuidado, exigirse mucho o realizar alguna actividad para la que no se está preparado puede ser contraproducente. “Cuando empiecen a doler los músculos es bueno parar. Ya continuarás al día siguiente. Lo importante es la constancia”.

Otro consejo del especialista García es permanecer al aire libre y absorber la luz del sol. Esto, junto con una buena organización de tus horarios -controlar las horas de la comida, de sueño o de trabajo-, reducirá los niveles de estrés. “La incertidumbre genera ansiedad, algo que acrecenta la astenia. Es importantísimo dormir bien, mínimo siete horas los adultos. También se sugiere reducir la cantidad de alimentos en las comidas, pero hacerlas más constantes”.

Muchos nutricionistas recomiendan realizar cinco comidas diarias, aunque depende de cada individuo. Lo que funciona en todo el mundo (excepto en los alérgicos) es seguir una dieta rica en frutas y verduras -gracias a sus altos niveles vitamínicos y antioxidantes-. Estos alimentos ayudan a mejorar el estado de ánimo y la autoestima.

Aunque según José Manuel Moreno Villares, coordinador del Comité de Nutrición de la Asociación Española de Pediatría, lo que realmente vigoriza la actitud general ante la vida no son los propios alimentos, sino cómo los preparas. “Hay que buscar platos atractivos y visuales, que sean coloridos. Verduras y ensaladas, por ejemplo, con algo de queso y tomate. El pescado en primavera también es muy agradecido”, detalla.

Pero lo que más recomienda son las frutas. Y cuanto más frescas, mejor: “Piezas naturales y del tiempo, a poder ser de la temporada para que no pasen almacenadas largos periodos en cámaras. Del huerto a la mesa sería lo ideal”.

La astenia, de origen incierto, además de estar relacionada con los hábitos de las personas tiene una vertiente psicológica. “Hay una cuestión afectiva. No se sabe si productos como la Jalea Real funcionan, pero a veces, si los propone alguien cercano, surgen efecto“, señala Sergio García, psicólogo especialista en clínica.

En su dilatada trayectoria se ha encontrado con pacientes afectados por esta afección. “Muchas veces empiezan siendo síntomas leves pero pueden desembocar en depresión. Una vez atendí a una persona cinco meses después. Lloraba todas las semanas, sufría apatía, no se quería levantar…”.

La labor de los especialistas, en estos casos, es fundamental. Los afectados experimentan una especie de mutis vital, según el psicólogo. Comparan cómo han sido hasta ahora y cómo les gustaría ser. “Esto les entristece. Seguir con una vida saludable, rica en amores y no en valores, es la mejor solución para mitigar los efectos de la astenia primaveral”.

Un trastorno que afecta más a mujeres que a varones y que corrobora al sabio refranero español, ese que vaticina que “la primavera o te adormece o te altera”.